Al finalizar el año, muchas personas comienzan con los nuevos propósitos, como comer mejor, realizar ejercicio, etc. Pero pocos piensan en sus finanzas.

Aunque al final del dia estos posibles propósitos como dejar de tomar o beber pueden ayudarlo, también a cuidar sus finanzas es posible que no los realice. La desventaja es que los propósitos en ocasiones solo le duran un par de semanas o peor aún unos días y no se cumplen realmente durante todo el año.

Cumplir los propósitos

La razón principal por la cual no llega a sus metas cada inicio de año es porque no tiene un plan; cree que con el solo hecho de decirlo y tener la intención es posible, pero lamentablemente no es así. Si no se cuenta con un plan de acción para cada una de sus metas no es posible cumplirlas.

Establezca metas

Sus metas u objetivos tienen que ser realistas. Si se pone como meta algo fuera de su alcance pensará que es imposible, sea realista y sincero con usted mismo. Para que le sea más fácil establecer estas metas, tenga en cuenta que estas deben tener ciertas características.

– Deben ser muy específicas: Cuando se cuenta con metas muy generales, suele ser demasiado para nosotros y entonces tardamos en cumplirlas.
– Medibles: La meta que se proponga debe tener forma de ser medida para ver su avance.
– Realista: Lo antes mencionado, que este a su alcance.
– Tiempo medido: Debe calendarizar sus metas y ponerse un tiempo limite para ellas, si deja al aire sus objetivos sin un tiempo determinado, puede ser un buen pretexto para no cumplirlos.

Un ejemplo muy fácil sobre las metas financieras es el ahorro. Debe saber el monto final (Medible), para qué quiere ese ahorro (especificó), que su ahorro sea una cantidad de acuerdo su salario (realista), cada mes podrá saber cuanto dinero lleva ahorrado (medible) y por último debe contar con un tiempo límite para llegar a dicha meta.

Encuentre motivación

Cuando nuestros propósitos o metas no tienen una motivación de fondo, entonces es muy fácil abandonarlas. Para cada una de sus metas encuentre esa motivación que lo mantenga, por ejemplo en el caso de un ahorro. La motivación puede encontrarla sabiendo que puede adquirir algo que había deseado desde hace tiempo.

Progrese día a día

Otra de las grandes motivaciones que se puede tener para los propósitos o metas es ver como estos progresan. Un ejemplo es cuando se propone bajar de peso y cada día ve como queda mejor su ropa. En el caso de las finanzas puede ser un ahorro para el retiro que al final de dos meses tiene una buena cantidad, esto lo motivará a seguir haciéndolo. Además el hecho de progresar cada día en sus objetivos.

No deje de lado sus objetivos con el paso del tiempo, puede calendarizarlos, ponerle alarmas, programar sus ahorros etc. Utilice todo lo que tiene a la mano para no dejarlo de lado.

Propóngase cada determinado periodo revisar sus metas o propósitos se encuentren por un buen camino. Si está fallando en alguno o lo tiene olvidado, retómelo y cambie su plan o estrategia de manera que a final del año logre cumplir todo lo propuesto en un principio.