En estos tiempos la tecnología es necesaria para casi todo en la vida, como por ejemplo para las finanzas. Esta puede ser nuestra aliada, pero también puede llegar a convertirse en nuestra enemiga. Los problemas pueden ocurrir en personas que no manejan de manera frecuente la tecnología como las personas de edad mayor.

Si las personas mayores no se acercan mucho al uso de la tecnología o la banca en línea es porque no entienden cómo funcionan. O bien porque pueden o ya han caído en fraudes o estafas.

Estafas y fraudes financieros

Una gran parte de las personas adultas no se han adaptado a las nuevas tecnologías, esto por los grandes y rápidos cambios. Además los encargados de robar datos financieros y privados en línea, han avanzado a la par de la tecnología.

La forma en que operan estas estafas o fraudes es mediante, mails, llamadas o bien mensajes de whatssap. Por medio de estas redes notifican a las personas que hay algún tipo de problema con sus cuentas, lo que buscan son datos personales.

Las personas mayores que no se encuentran al tanto de esta forma de estafas dan datos personales a los criminales.

Existe otro fraude que es llamado “vishing” este utiliza las técnica del engaño con premios, sorteos o bien aclaraciones de cargos que no son reconocidos.

Cómo evitarlo

Los consejos que pudieran servirle a la gente joven no siempre pueden aplicar de igual manera para los adultos mayores. Por eso dejamos aquí tres pequeños tips que podrían servirle a las personas de edad mayor para evitar caer en estas trampas.

1. Deje de lado los productos financieros

Si usted no entiende cómo funciona la banca en línea o pesar de la explicación le da miedo usarla, no se arriesgue. No tenga vergüenza o temor de decirle al banco que no quiere ese servicio, después de todo usted es el cliente y tiene la última palabra.

Si no tiene activado este servicio y aun así le llegan, llamadas, mensajes u otras notificaciones sobre problemas con el sistema, sabrá que es seguro un fraude o estafa.

2. Pida ayuda a personas jóvenes

Por más simple que puedan parecer las cosas en el cajero, o bien si se ve obligado a tener que acceder a internet para algún movimiento o aclaración: acérquese a un joven. Pueden ser sus hijos o nietos, alguien de su confianza que le ayude a manejar las cosas cuando lo necesite.

3. Comuníquese con su institución financiera

Si recibe llamadas o mensajes de su banco tratando de hacer algún tipo de aclaración, no responda. Es mejor que usted sea el que se comunique para aclarar lo que sucede. De preferencia busque cuáles son los números oficiales a los que debe comunicarse, si no tiene la forma de conseguir estos números, no se involucre.

Si tiene un interés real por aprender sobre alguna herramienta financiera, entonces pida que le expliquen detalladamente sobre el tema. Es posible hacer cursos en línea, teniendo alguien que lo asesore un poco en un comienzo. Por otra parte puede acercarse a su banco y pedir que le expliquen todos los pormenores sobre el tema de las tecnologías y las finanzas.