La mentalidad de que todo el esfuerzo laboral realizado diariamente debe ser recompensado por medio de compras es una señal de que su dinero va mal encausado. Cuando compra con esta idea en realidad está dejando que sus emociones lo hagan en lugar de la razón, lo que le traerá problemas económicos. Claro que podemos darnos gustos, pero sea inteligente al momento de realizar sus compras.

Adiós a la urgencia de comprar

No es fácil, dejar de lado una actividad que llevamos haciendo durante mucho tiempo, pero tampoco es imposible, le daremos un tips que le serán útiles.

El control de emociones

Las compras compulsivas tienen que ver con la forma en la que canaliza sus emociones. El deseo urgente de comprar viene de un sentimiento, y no de una necesidad real.

Lo importante es saber qué sentimiento lo está incitando a realizar compras, el estrés, la tristeza, la felicidad extrema, etc. Cuando sienta esa urgencia de salir a comprar algo identifique cómo se siente, esto lo ayudará a detenerse un poco antes de pasar su tarjeta.

Los cambios de hábitos

Tomar como terapia anti estrés ir de compras como algo recreativo son hábitos que lentamente destruirán sus finanzas.

Busque otras formas de recreación o de quitar el estrés que no lo hagan gastar mucho dinero como caminar, leer, sacar a pasear a su perro, etc. Empiece con una sola cosa a la vez, pequeños cambios traen grandes resultados.

Resistir las tentaciones

No se deje llevar por toda la publicidad y ofertas que las tiendas pueden ofrecerle, siempre básese en su presupuesto. Si le es muy fácil caer en estas tentaciones en épocas de rebaja, haga su lista y lleve el dinero exacto que piensa gastar, de esta manera no tendrá opción.

Pagar y ahorrar

Lo primero que debe hacer al comenzar el mes es pagar sus deudas y aportar dinero a su ahorro. El primer paso es destinar el dinero a sus responsabilidades financieras, una vez hecho esto, puede usar el resto para diversión u otros gastos.

La ayuda profesional es necesaria

Comience a seguir estos consejos, así sea uno por semana para que no le sea difícil realizar los cambios a largo plazo. Si ya ha intentado realizar estos cambios y no importa el esfuerzo que haga no logra eliminar esa urgencia de hacer compras, tal vez es el momento de buscar ayuda profesional. En estos casos la ayuda de sus familiares y amigos lejos de ayudarle, pueden empeorar un poco las cosas.

El objetivo no es que deje de comprar o gastar parte de salario en cosas recreativas o le den felicidad, sino hacerlo pero de forma inteligente. Las compras no tienen que ser una urgencia si su dinero está debidamente administrado.

Por último las recompensas no solo se tratan de cosas materiales, cambie su perspectiva en cuanto a eso. Puede recompensarse de un largo día de trabajo, viendo una película en casa, usar la cocina como terapia, etc. use su imaginación.