Podría creerse que las redes sociales funcionan únicamente para mantener el contacto con amigos y familiares, compartir los aspectos que nos divierten y marcan nuestra vida o incluso para conseguir trabajo. Muchas personas no se han puesto a pensar que sus perfiles sociales pueden estar afectando sus finanzas.

Redes sociales afectan las finanzas

Las empresas que ofrecen préstamos y créditos comienzan a prestar importancia en lo que publica y podrían ser un determinante para otorgar o negar un crédito. No es un procedimiento estándar pero comienza a popularizarse.

¿Qué es lo que revisan?

Estás son las cosas que revisan, para que preste más atención en un futuro.

Nombre

Suelen buscar el nombre del solicitante para asegurarse que es real. Por supuesto cuando solicita un préstamo o crédito deberá ser su nombre real. Cuando se utilizan apodos no se puede corroborar dicha información o encontrar documentación por internet.

Puesto de trabajo

Para conseguir financiamiento debe proporcionar una fuente de ingresos y la cantidad que percibe mensualmente. Así pueden asegurarse que puede pagar. Las redes sociales muestran dicha información si usted lo actualiza.

Número de contactos o amigos

Una persona real tiene al menos más de 100 agregados en sus redes. Eso es lo que lo hace parecer real ¿Por qué revisan esto? Podría estar suplantando la identidad de alguien más y solicitando préstamos y créditos a su nombre.

Otras veces solicitan a amigos y familiares corroborar información personal como el nombre y profesión.

La falta de seriedad deja muy mala impresión con las instituciones financieras, especialmente cuando se miente diciendo que reside en otro lugar o tiene otro trabajo. Por supuesto también puede poner su perfil en privado y así nadie podrá verlo.

Todo lo que publica, si el perfil es público, puede ser visto en cualquier parte del mundo, así como puede afectar para conseguir financiamiento, también puede afectar conseguir un empleo. En el mejor de los casos puede trabajar en su beneficio.

La cantidad de información que almacenan sitios en línea como Amazon, eBay y Paypal habla sobre nuestros hábitos de compra, pero principalmente sobre nuestra solvencia. Si bien esta información no puede ser compartida, aún está por regularse este aspecto de la privacidad en línea. Pero en cuanto a lo que se comparte en las redes sociales, por el simple hecho de buscar a los usuarios no se está violando alguna norma de privacidad.

Otra forma en la que afecta nuestras finanzas en cuando terminamos comprando sin pensar. Las redes sociales almacenen parte de nuestras búsquedas y los anuncios que se muestran es en base a cómo navegamos en internet.

Por eso no es sorpresa que si buscamos camisetas de cierta marca sigan apareciendo ofertas en nuestro perfil. Esto puede tentarnos a gastar más dinero.