Casi todas las deudas son a causa de una mala administración de nuestro dinero o bien por el pago retrasado en las tarjetas que genera intereses. En resumen las malas decisiones en las finanzas pueden causarnos problemas.

Las deudas que no tiene que ver con lujos

Por otra parte existen deudas que no tienen nada que ver con mala administración, lujos o caprichos sino que se adquieren por circunstancias distintas. Hay tres de este tipo, identifíquelas y aprenda a prevenirlas.

1. Deudas por enfermedad

Todos creemos que una enfermedad grave o que implique una gran deuda no puede sucedernos, pero nadie se encuentra exento. Aunque en ocasiones enfermedades sencillas como alergias o padecimientos crónicos, pueden hacernos gastar más dinero de lo esperado.

Cuenta con dos opciones para que cualquier enfermedades que se presente no le genere gastos innecesarios

a) Ser una persona sana: Prevenir es la mejor manera de ahorrar, si tiene un estilo de vida sano, es seguro que tendrá menos posibilidad de enfermarse. No tiene mucha ciencia, se trata solo de hacer ejercicio y comer de manera sana, esto reforzará sus defensas y su sistema inmune.

b) Contar con un seguro: Si es una persona enfermiza, es mejor pagar desde un inicio un seguro de salud. Esto puede cubrirlo en caso de enfermedades eventuales. En lugar de gastar dinero destinado a otros rubros.

2. Ser aval

Al solicitar un crédito o un préstamo en muchas ocasiones se demanda a la persona un aval o codeudor. Esto como medida de seguridad, ya que en caso de que el solicitante no pueda cubrir el monto, entonces lo hará el codeudor.

El problema de ser aval de otra persona es que todo el tiempo estará en peligro de que si la persona que solicitó el préstamo no es responsable usted se vea obligado a pagar la deuda.

Lo ideal es que no acepte ser aval de cualquier persona, sin importar que tan cercana sea la relación debe hacerse un par de preguntas antes.

– ¿La persona de la que será aval es responsable?
– ¿Dicha persona ya cuenta con deudas?
– ¿sabe cuáles son sus hábitos financieros?

No se sienta obligado a ser aval de nadie, cuando sabe que su patrimonio está en riesgo, si bien no puede explicar la razón exacta, puede decirle que cuenta ya con suficientes responsabilidades.

3. Sucesos imprevistos

Este tipo de sucesos son los que no se encuentran contemplados dentro del presupuesto ya que nunca esperamos que pasen. También son las famosas emergencias como cuando se descompone su auto, se rompe una tubería, la cerradura de una puerta, etc.

Cuando estas circunstancias ocurren, no tenemos más opción que endeudarnos o tomar dinero de gastos que si teníamos previstos y endeudarnos.

La solución es contar con un fondo de emergencias o bien un fondo de ahorro. Este evitará que sus finanzas se salgan de control en caso de algún imprevisto, además obtendrá dinero de esta cuenta sin endeudarse y manteniendo sus finanzas sanas.